Existe una creencia popular de que hacer testamento es algo que solo hacen las personas con grandes fortunas o de edad muy avanzada. Nada más lejos de la realidad. Hacer testamento es un acto de responsabilidad que evita innumerables problemas legales y fiscales a tus seres queridos.
¿Qué ocurre si fallezco sin testamento?
Si no hay testamento (sucesión «ab intestato»), la ley decide por ti quién hereda y en qué proporción, siguiendo un orden de parentesco estricto que quizás no coincida con tu voluntad. Además, el proceso para que tus herederos reclamen los bienes (declaración de herederos) es más largo y costoso que si hubieras dejado todo por escrito.
Ventajas de testar ante notario:
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Proteges al cónyuge viudo: La ley protege mucho a los hijos pero a veces deja desprotegida a la pareja. El testamento permite mejorar la posición del viudo/a (usufructo universal).
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Evitas conflictos: Dejas claro el reparto de bienes concretos (legados), evitando discusiones familiares.
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Coste mínimo: Hacer testamento es un trámite muy económico en comparación con los gastos que ahorras a futuro.
No dejes problemas a los que más quieres. Planificar tu herencia hoy es garantizar su tranquilidad mañana.
